Cómo afecta la ciudad a mi piel

Cómo afecta la ciudad a mi piel

Seguro que muchas veces, cuando has llegado a casa después de haber pasado todo el día en el centro de la ciudad, has notado que tu piel estaba más seca, irritada o incluso con alguna reacción alérgica leve localizada.

El bullicio de la ciudad y todas sus comodidades también tienen algún que otro inconveniente para tu piel. Y uno de los más significativos es el efecto de la contaminación en tu cuerpo. Por eso es fundamental saber cómo afecta a la salud de nuestra piel y cómo prevenir sus efectos negativos.

¿Cómo afecta la contaminación a tu piel?

La contaminación ambiental que se concentra en los grandes núcleos urbanos puede implicar riesgos para nuestra salud. Además, la polución puede provocar daño en la piel.

Existe un factor añadido, que es el calor. El temido efecto invernadero, sumado a la disminución de la capa de ozono, implica un aumento de la temperatura ambiental durante todo el año. Y no solo eso, sino que además el calor hace que las lluvias sean menos frecuentes, que disminuya la evaporación y, con ella, el lavado de sustancias nocivas de la ciudad.

¿De qué sustancias hablamos?

Este tipo de sustancias que se vierten al medio ambiente son básicamente residuos producidos en la combustión de hidrocarburos, en el uso de aerosoles y en procesos industriales, pero también a nivel doméstico.

Se trata de partículas muy pequeñas, que pueden penetrar sin problemas por nuestros poros porque tienen un tamaño minúsculo. Sin embargo, su peso molecular es muy grande, por lo que pueden acumularse y obstruir nuestros folículos y poros. Este tipo de sustancias tienen un contenido alto en dióxido de carbono (CO2) y concentraciones elevadas de metales pesados como el cloro, el bromo, el amoniaco o el arsénico.

¿Qué efectos producen en nuestra piel?

Estas partículas nocivas, al absorberse, pueden interactuar con la composición fisiológica de nuestra piel y producir reacciones oxidativas que dan lugar a radicales libres, lo cual puede afectar negativamente a la piel.

La piel, al acumular estas sustancias y desarrollar procesos inflamatorios para defenderse, va a cambiar su composición, engrosará su capa córnea y reducirá el recambio celular. Estos procesos darán lugar a:

  • Envejecimiento prematuro con aparición de manchas, por el incremento de las reacciones oxidativas que producen estos compuestos tan nocivos.
  • Deshidratación por evaporación del agua que no ha podido ser absorbida a causa del bloqueo de las capas externas de la piel ocasionado por los contaminantes pesados acumulados.
  • Acné por obstrucción de los poros.
  • Eccemas alérgicos o irritación alérgica.
  • Pérdida de firmeza por disminución de la matriz extracelular, lo que dará lugar a arrugas.

Descubre cómo protegerla

A pesar de las recomendaciones realizadas por la Organización Mundial de la Salud sobre la contaminación ambiental y sus graves consecuencias a nivel orgánico, muchas veces no somos conscientes de por qué es tan importante el cuidado y la limpieza de la piel.

Para preservar nuestra piel y minimizar los efectos de la contaminación sobre ella, lo esencial es realizar una rutina de limpieza cutánea:

  • Limpieza diaria: es básico lavar nuestra piel al menos un par de veces al día (mañana y noche) y tener siempre en cuenta qué tipo de piel tenemos. Recordad que en las pieles grasas podemos ser algo más agresivos, pero si tenemos la piel sensible debemos ser más cautelosos para evitar la pérdida de la cubierta lipídica que protege la capa más externa de nuestra piel.

Utiliza productos que contengan micelas, aceites o espumas sin sulfatos para deshacerte de todas las sustancias que se acumulan en tu piel.

  • Protégete desde dentro: después de una limpieza adecuada debemos utilizar emolientes nutritivos con ácido hialurónico y que aporten antioxidantes como las vitaminas A, C y E, para combatir el efecto de los radicales libres.
  • Aliméntate de manera adecuada: una correcta hidratación, además de una dieta sana y equilibrada, ayudará a tu piel a defenderse de la contaminación.

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