Flacidez facial: claves para retrasar su aparición

Flacidez facial: claves para retrasar su aparición

Líneas de expresión, arrugas, deshidratación, manchitas, pérdida de definición del óvalo facial... éstas son algunas marcas faciales que indican que la piel del rostro está empezando a perder elasticidad y tersura. A partir de los 30 años, los primeros signos de la edad comienzan a hacer su aparición y cada vez van a más. Prevenirlos es la mejor opción para evitar que hagan mella en nuestra tez y ésta aparente más edad de la real y se vea apagada y flácida.

¿Qué es la flacidez facial?

La flacidez facial es la pérdida de firmeza y elasticidad de la piel del rostro, provocada por la disminución o la debilidad de los tejidos que la sostienen, principalmente colágeno, elastina, ácido hialurónico y fibras musculares, elementos esenciales para que la dermis se mantenga lisa, firme y luminosa.

Nuestro organismo fabrica colágeno y elastina por sí mismo, pero con la edad, sobre todo a partir de los 30 años, reduce la producción de esas proteínas, que debemos incorporarlas al cuerpo desde el exterior.

7 consejos para prevenir la flacidez facial

  1. Ser feliz, no estresarse. La ansiedad y el estrés son grandes enemigos de la piel y favorecen la aparición de la flacidez. Intenta estar relajada y busca soluciones para mitigar el estrés. Tu rostro lucirá un aspecto joven y radiante.
  2. Dieta. Influye notablemente en el aspecto de la piel, ya que la falta de proteínas y nutrientes puede acelerar la aparición de los primeros signos de la edad. Para evitar que esto suceda, incluye en tu dieta alimentos antioxidantes, imprescindibles para la regeneración celular y para mantener la piel firme.
  • La vitamina C, presente en alimentos como las naranjas, kiwis y pimientos verdes, es una de ellas, ya que previene el fotoenvejecimiento y frena la aparición de arrugas y manchas faciales.
  • Los ácidos grasos poliinsaturados aportan elasticidad e hidratación a la piel. Las nueces, pistachos y semillas de girasol contienen elevadas dosis.
  • Vitamina E. Esencial para aumentar la producción de colágeno, las semillas de calabaza, nueces y avellanas son una fuente de esta vitamina.
  1. Protección solar. El sol es uno de los principales enemigos de la piel, porque acelera el envejecimiento prematuro de ésta y favorece la aparición de manchas. Es importante utilizar crema solar todos los días, no sólo durante la exposición solar, sino cada vez que salgas a la calle.
  2. Dormir bien. La falta de sueño influye visiblemente en la piel, que muestra un aspecto apagado y flácido. Duerme entre 7 y 8 horas diarias.
  3. Actividad física. Realizar ejercicio físico moderado de forma habitual mejora el organismo en general y contribuye al buen estado de la piel.
  4. Masajes faciales. Es una excelente aliada para mantener firmes los músculos de la cara. Éstos son dos sencillos y prácticos ejercicios faciales: el primero consiste en abrir la boca el máximo posible y pronunciar las vocales lentamente y, el segundo, en inflar las mejillas y presionar suavemente sobre éstas con los dedos índice y medio. Te lo explicamos con más detalle en siguiente post.
  5. Soluciones dermocosmeticas. La aplicación de determinados productos faciales ayuda a combatir la flacidez y a frenar los primeros signos de su aparición.
  • Con colágeno y elastina. Estas dos proteínas pueden incorporarse al organismo a través de soluciones enriquecidas con estas sustancias. Se presentan en forma de crema, ampollas o bien mediante una inyección.
  • Con proteoglicanos. Estos últimos son elementos de las células que aportan firmeza, hidratación y elasticidad a la piel y frenan el envejecimiento prematuro, por lo que resultan muy eficaces para afrontar y prevenir la flacidez en el rostro.
  • Con ácido hialurónico. Rehidrata la piel, rellena las arrugas y estimula la producción de colágeno, favoreciendo que el cutis recupere su firmeza natural. En forma de crema o sérum, el ácido hialurónico es una de las mejores opciones para combatir el envejecimiento prematuro de la piel.

La aparición de la flacidez es inevitable y se acelera con el paso de los años. Por ello, la mejor manera de frenar sus efectos es cuidando la piel del rostro de manera específica a partir de los 30 años, con soluciones que ayuden a mantenerla firme, hidratada y elástica, y con dieta y ejercicio físico y facial.

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