Gimnasia facial

Gimnasia facial

La piel de nuestro rostro necesita un cuidado diario, así como tratamientos específicos, puesto que se trata de una piel más sensible y más fina que la de otros lugares de nuestro cuerpo.

Una de las terapias recomendadas para mantener la piel del rostro más firme por más tiempo es la gimnasia facial, que ejercita los músculos faciales para preservar la elasticidad y la firmeza de la piel, de modo que se evitarán la flacidez y la aparición de arrugas.

¿Qué es la gimnasia facial?

La gimnasia facial consiste en realizar una serie de ejercicios que movilizan la musculatura facial. Es una terapéutica saludable porque ayuda a conservar la firmeza de la piel.

Se basa en el concepto de que el estímulo de la musculatura facial favorece la composición y la tensión de las fibras de la piel que los recubre. Los movimientos no forzados y repetitivos estimulan la musculatura, que debe producir mayor concentración de fibras de colágeno y elastina. Esta sobreproducción de elementos de la matriz extracelular de la piel interviene directamente en la prevención del envejecimiento prematuro. La piel consigue mayor firmeza, porque la musculatura que se encuentra en planos más profundos también se potencia.

Esta serie de ejercicios pueden ayudar a disminuir los signos del envejecimiento prematuro, como las líneas de expresión, las arrugas perioculares o la flacidez de los pómulos.

Beneficios de la gimnasia facial

Entrenar tus músculos faciales tiene efectos positivos y beneficiosos similares a los del ejercicio cardiovascular que puedes realizar al correr, montar en bici o nadar.

La movilización repetitiva de nuestros músculos relaja la expresión, disminuye la tensión que se forma cuando forzamos ciertos gestos y activa la circulación sanguínea. Este último factor hace que la piel reciba una mayor concentración de nutrientes y, por lo tanto, que pueda regenerarse con mayor facilidad.

Los ejercicios permiten relajar áreas de alta tensión muscular como son la zona frontal, interciliar (entre las cejas), periocular, bucal, labial superior y cérvico-clavicular (principalmente, el cuello).

Además, la gimnasia facial posee otros beneficios:

  • La piel recibe una mayor nutrición y aumenta la regeneración celular.
  • Previene el envejecimiento, al activar el metabolismo de la piel.
  • Permite una tonificación de la musculatura y oxigena la piel, fomentando la eliminación de sustancias tóxicas.
  • Disminuye la tensión muscular en la frente, la zona ocular, la mandíbula y el cuello.
  • Fomenta la rehabilitación en procesos de parálisis neuromuscular facial.

Rutina de gimnasia facial

La realización de determinados ejercicios puede llegar a corregir parcialmente la flacidez cutánea, recuperar el tono muscular y mantener la piel firme.

Para iniciarte, te recomendamos que realices una rutina sencilla, basada en ejercicios de intensidad moderada, una o dos veces al día:

  • Relájate: para empezar, debes tensar los músculos faciales mientras haces una presión suave sobre tu cara. Comienza con los pómulos y dirígete hacia la barbilla y los labios, y posteriormente hacia las sienes y los ojos, para acabar en la parte frontal.
  • Mandíbula: realiza presión sobre el mentón de abajo arriba con los puños. Intenta abrir la boca de forma imaginaria. Después descansa.
  • Pómulos: relaja tu mandíbula. Coge aire como si fueras a soplar y vuelve a la posición inicial.
  • Labios: frunce los labios de forma moderada y posteriormente ábrelos y sonríe de forma forzada.
  • Ojos: cierra los ojos, levanta las cejas y ábrelos.
  • Frente: utiliza tus dedos realizando presión donde se inicia el cabello, de abajo arriba, e intenta relajar la musculatura.

Por último, date un masaje suave con algún producto hidratante para recuperar tu piel del ejercicio. Ya verás cómo notarás los resultados en muy poco tiempo.

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