¿Qué componentes debe contener una crema antiarrugas?

¿Qué componentes debe contener una crema antiarrugas?

Seguramente alguna vez te has preguntado cuál es la eficacia real de una crema antiarrugas. La respuesta a esa pregunta no es un secreto, sino que tiene una solución sencilla: su efectividad reside en los ingredientes que contiene.

La formación de arrugas está ligada al envejecimiento y condicionada por factores independientes como la genética individual, pero también por factores dependientes como la nutrición y la exposición ambiental. La radiación ultravioleta es la principal causa del envejecimiento prematuro. Para frenarla existen varios ingredientes de las cremas antiarrugas que, en concentraciones adecuadas, consiguen su propósito: atenuar y moderar los signos del envejecimiento en la piel. Algunos de estos ingredientes son la coenzima Q10, el ácido retinoico, antioxidantes como las vitaminas C y E, y los alfahidroxiácidos.

En efecto, los tratamientos que se aplican de forma tópica actúan sobre las arrugas finas y tienen un efecto beneficioso preventivo sobre las más profundas. Así pues, mejoran el aspecto de la piel envejecida y, además, ejercen una acción que puede invertir el proceso de degeneración celular ligado al paso del tiempo.

Pero… cuidado con algunos ingredientes

Las cremas antiarrugas no deben contener parabenos (conservantes). Estos compuestos químicos, que son muy comunes en las formulaciones actuales, actúan como conservantes y evitan la proliferación microbiana, pero pueden alterar el equilibrio hormonal del organismo y producir intolerancia, reacciones alérgicas o dermatitis.

¿Cuáles son sus principales ingredientes?

  • Coenzima Q10: es un antioxidante que incrementa la renovación celular, atenúa las arrugas y aumenta la fuerza tensil tisular de la piel.
  • Vitamina A (retinol o ácido retinoico): es un antioxidante que actúa sobre la estructura cutánea, estimulando la producción de colágeno y fibras elásticas. Puede producir fotosensibilidad, así que su uso debe ser solo nocturno.
  • Vitamina E: tiene una función reparadora celular.
  • Vitamina C: es antioxidante y previene el envejecimiento cutáneo porque es necesaria para la elaboración de colágeno.
  • Niacinamida (vitamina B3): estimula la renovación celular epidérmica; también inhibe la acción de la tirosinasa (enzima necesaria para la síntesis de la melanina) y aporta un efecto protector ante las manchas del sol.
  • Ceramidas: inhiben la acción de la elastasa y la colagenasa, que son enzimas que degradan el colágeno y otras proteínas cutáneas, como la elastina.
  • Alfahidroxiácidos (AHA): estimulan la renovación celular y aumentan el grosor de la dermis mediante la acción de los fibroblastos. Incrementan la síntesis de colágeno y elastina, consiguiendo la mejoría de las arrugas de la piel a través de un aumento de la elasticidad. Entre estos péptidos, destacan:
    • Ácido glicólico: proporciona una completa restauración cutánea y favorece la hidratación superficial.
    • Ácido salicílico: elimina las células muertas de la piel y aporta luminosidad. Favorece una exfoliación fisiológica y natural.
  • Ácido hialurónico: se trata de un componente natural de la piel que va disminuyendo su concentración y aumenta su degradación con el paso del tiempo. Su efecto es más hidratante e indirectamente puede ayudar al tratamiento antiarrugas, ya que es una molécula capaz de absorber hasta 1000 veces su peso en agua.

Nuestra recomendación es…

Escoger formulaciones que contengan fotoprotección solar, que posean un efecto nutritivo con antioxidantes y, sobre todo, que hidraten nuestro tipo de piel. Además siempre es mejor optar por emolientes que sean agradables de aplicar y confortables tras su absorción; y, por supuesto, que no generen efectos secundarios indeseados. Simple y sencillo.

Siguientes artículos