¿Qué diferencias hay entre el sérum y la crema?

¿Qué diferencias hay entre el sérum y la crema?

Muchas veces nos preguntamos qué usar para el cuidado diario facial y qué función real tienen los tan nombrados sérums o las habituales cremas en nuestra piel. Es muy posible que a veces cometamos errores porque confundimos las particularidades de cada uno. Aliar los efectos de cremas y sérums es fundamental para que tu piel luzca radiante.

El sérum suele tener una formulación con una base fluida y ligera de textura suave. Su particularidad básica reside en la gran concentración de componentes por mililitro que contiene, con una gran capacidad de absorción tisular. Con muy poca cantidad, el sérum es capaz de realizar una nutrición inmediata y profunda de las capas córneas inferiores de la piel.

Características fundamentales diferenciales del sérum:

  • Absorción inmediata y reparación profunda.
  • Alta concentración de bioelementos y principios activos.
  • Muy específico; mejora una función determinada de la piel.
  • Su función es nutritiva, no hidratante.
  • Permite un efecto sinérgico potenciador cuando se usa antes de la aplicación de una crema facial.

Las cremas, por el contrario, tienen una función más hidratante. Esto es debido a su mayor concentración de componentes grasos y menor de componente acuoso. Pese a que contienen principios activos similares y poseen efectos beneficiosos sobre la piel, son productos muy distintos.

Así, la elección del sérum y su composición se corresponde con el efecto final que queremos conseguir. Por el contrario, sabemos que la elección correcta de la crema hidratante dependerá de tu fototipo de piel y su composición, basculando el equilibrio (grasa/agua) entre las características finales de la emulsión por la que optemos.

¿Cómo utilizar el sérum y la crema?

El uso complementario de crema y sérum garantiza un aumento de sus beneficios y eficacia. Por tanto, lo que te recomendamos en tu rutina diaria de belleza se basa en un lavado suave, el cuidado del contorno de ojos y labios, y posteriormente la aplicación de un sérum. Tras su absorción completa, deberás usar tu tratamiento de ampollas de proteoglicanos MartiDerm y tu crema hidratante habitual. Por último, podrás aplicar maquillaje, si lo prefieres.

Dada la alta concentración del sérum, debemos usar cantidades pequeñas a modo de gotas y distribuirlo por el rostro para que cubra toda la superficie facial. Los pasos que se han de seguir son:

  • Aplicar en los puntos clave del rostro: frente, mentón, mejillas y nariz, extendiéndolo de forma horizontal, de dentro hacia fuera.
  • Usar tras lavar correctamente la piel y, posteriormente, asociar siempre una crema o emulsión.
  • Emplear tanto de día como de noche. Consulta las especificaciones del sérum que estés utilizando.

¿Puedo usar solo un sérum y olvidarme de las cremas hidratantes?

La suave aplicación del sérum, su rápida absorción y el hecho de que tenga una baja concentración de aceites emula una sensación de piel más limpia e hidratada. Pero nada más lejos de la realidad. Recomendamos, por tanto, el uso complementario de ambos. Aportaremos nutrición y reparación profunda con el sérum, e hidratación más superficial con las cremas o ampollas MartiDerm. Así mantendremos nuestra piel cuidada, hidratada y sana.

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