¿Qué es el peeling facial?

¿Qué es el peeling facial?

Muchas veces hablamos de la importancia de limpiar y exfoliar nuestro rostro para mejorar los resultados de los tratamientos dermacosméticos. En particular, seguro que has oído hablar sobre los peelings faciales, sin embargo solemos tener dudas sobre qué son exactamente y que implica para nuestra piel. En el post de hoy vamos a explicarte qué es un peeling facial y cómo debemos introducirlo en nuestros tratamientos de belleza.

Beneficios del peeling facial

El concepto proviene del inglés “peel”, que básicamente se traduce en “pelar”. Se trata de un procedimiento en el que se utilizan sustancias queratolíticas que producen una corrosión leve en las capas más externas de la piel. Esto se traduce en un proceso posterior de exfoliación o descamación de las células que se sitúan en la porción más externa de la piel.

Por tanto el objetivo del peeling es mejorar la calidad de la superficie cutánea que está sufriendo un proceso de alteración patológico, o simplemente la oxidación producto de nuestro envejecimiento natural. Para ello reduce considerablemente las células muertas de esas capas más externas, liberándolas y permitiendo que células más jóvenes y producidas en capas más profundas lleguen a ese nivel.

Este proceso de rejuvenecimiento fisiológico se completa en un mes aproximadamente. Si eliminamos esta capa córnea envejecida y oxidada, los tratamientos nutritivos podrán penetrar con mayor eficacia y conseguir efectos beneficiosos en consistencia, luminosidad e hidratación tisular.

Para ello es útil diferenciar los peelings químicos dependiendo de su efecto queratolítico:

  • Los peelings químicos debido a su gran poder de abrasión se reservan para su uso dermatológico minimizando su uso a 1-2 tratamientos anuales.
  • Sin embargo peelings cosméticos más superficiales y suaves se recomienda su uso más habitual como mínimo una vez a la semana. Su efecto se focaliza en retirar esa capa de células muertas acumuladas y dar paso a las células más jóvenes y capaces de absorber todos los nutrientes.

Por tanto este proceso de exfoliación más agresiva y profunda acelera este proceso natural estimulando la regeneración celular y la microcirculación sanguínea de la superficie de nuestra piel.

¿Qué efectos tiene el peeling facial sobre nuestra piel?

Mejora de forma general el aspecto de la piel, sobretodo por efecto del envejecimiento y de las radiaciones solares. Por lo tanto, tienen múltiples indicaciones:

  • atenuar cicatrices leves antiestéticas,
  • disimular y corregir las arrugas de pequeño calibre,
  • atenuar los desórdenes pigmentarios de la piel, especialmente las manchas de color pardo o marrón que aparecen en diferentes zonas de la cara (melasma o cloasma).

En definitiva, mejora la superficie cutánea, aumentando su homogeneidad y obteniendo un efecto de rejuvenecimiento evidente.

Alguna recomendaciones dermatológicas…

Recomendamos realizar un tipo peeling superficial, pudiéndolo realizar de forma habitual con los productos adecuados. Previamente, y como norma, identificaremos qué tipo de piel predominante tenemos para buscar el producto y frecuencia que se adapte mejor:

  • Pieles mixtas/grasas: Dado que se trata de una tipología de piel con mayor componente de secreción grasa, con una capa externa más gruesa y donde se acumulan más células muertas, es recomendable hacer un peeling 1-2 veces a la semana.
  • Pieles normales/secas: Suelen tener un componente tisular más fino, y con tendencia a la hipersensibilidad. Es habitual realizar un peeling una vez al mes.

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