Tacones altos y varices: una relación peligrosa

Tacones altos y varices: una relación peligrosa

Empieza el bueno tiempo y también los momento para lucir una piernas y unos zapatos de “infarto”, y uno de los temas que te pueden preocupar son las varices.

Lo que debes saber sobre las varices

Las varices afectan a las venas de tus piernas. Por diferentes motivos, estas venas se ensanchan, se dilatan y se vuelven tortuosas. Los síntomas que causan las varices pueden ser desde leves (dolor, pesadez e hinchazón), moderados (eczemas y dermatitis) hasta graves (trombosis venosas que podrían ser causa de embolias pulmonares).

Afectan principalmente a las mujeres y pueden aparecer por factores genéticos: si tienes a tu madre, padre o a algún abuelo/a que las sufre o las ha sufrido, existe mayor probabilidad de que tú también las tengas.

¿Por qué se producen las varices?

Principalmente, por una mala circulación de la sangre. Las varices afectan a los vasos sanguíneos, al igual que la Arteriosclerosis de las piernas, la Claudicación Intermitente y el Eritema nudoso. Se originan por un mal funcionamiento de las válvulas de las venas de las piernas, las cuales ayudan a que la sangre siga su camino hacia el corazón.

Existen 4 tipos de varices:

  • Varices Grado I o varículas: en ocasiones pueden tener forma estrellada, y se denominan arañas vasculares. Generalmente representan sólo un problema de tipo estético, pero ten cuidado, porque también pueden producir sensación de pesadez y cansancio en las piernas.
  • Varices Grado II: son más visibles y empiezan a causar pesadez y cansancio en las piernas, dolor, calambres, hormigueos, sensación de calor o picores y escozores.
  • Varices Grado III: los síntomas van aumentando, y pueden surgir hinchazón, edemas y cambios de coloración en la piel.
  • Varices Grado IV: surgen zonas eczematosas y úlceras. Debes cuidar estas últimas, porque son difíciles de tratar y pueden infectarse con facilidad.

¿Cómo puedes prevenir los problemas de circulación y varices?

Para que subirte a unos tacones altos no te cause vértigo ni problemas de circulación, la línea Legvass de Martiderm ofrece un alivio inmediato a quienes los padecen. Puedes elegir entre los tres productos de la gama según tus necesidades :

Legvass®, Emulsión: Especialmente indicada para la pesadez de piernas durante el embarazo y para el cuidado del pie diabético.

Principales beneficios:

  • Mejora microcirculación
  • Evita la retención de líquidos
  • Hidrata y alivia las piernas cansadas

Legvass®, Transdérmico: Ideal para situaciones laborales que impliquen que estés muchas horas de pie, o para situaciones de movilidad reducida.

Principal beneficio:

  • Desde la primera aplicación, las piernas recuperan toda su vitalidad para poder seguir el ritmo de vida habitual
Legvass®, Cápsulas: Utilízalo para el tratamiento de la insuficiencia venosa. Principal beneficio:
  • Relaja tus piernas dejando una sensación de frescor y ligereza inmediata

¿Entonces debes olvidarte de los tacones altos?

No, tus ganas de deslumbrar con unos tacones altos siempre estarán ahí, y simplemente no debes caer en la tentación de abusar de ellos. Procura no tenerlos puestos más de 9 horas seguidas. Y después de quitártelos, te recomendamos que mantengas las piernas levantadas un rato para restablecer la correcta circulación de la sangre en la zona. Será suficiente con que pongas un cojín y apoyes tus piernas allí.

Como todo en la vida, hazlo con moderación. Y cuando te pongas los tacones altos… ¡pisando fuerte y con la frente bien alta! Y si te caes, desde MartiDerm te animamos a levantarte.

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