El espíritu de equipo MartiDerm llega a Malawi.

El espíritu de equipo MartiDerm llega a Malawi

En MartiDerm creemos en el trabajo en equipo. De hecho, este valor forma parte de nuestro ADN: trabajamos creando sinergias entre los diferentes departamentos, compartimos las actividades de nuestra filosofía Smart Aging y crecemos juntos.

Y ahora, a través de nuestra colaboración en el proyecto Stop Sarna, este valor tan importante para nosotros, ha llegado también a Malawi.

Pero, ¿cómo empieza nuestra colaboración con Stop Sarna?

En 2018, durante un viaje en Malawi, Montse Martí, CEO de MartiDerm, recibió una petición de ayuda para luchar contra la escabiotosis (sarna) de la población de la zona de Benga. La mala noticia era que la enfermedad estaba descontrolada. ¿La buena? Que la sarna tiene tratamiento y que podíamos ayudar.

Primera fase: enviar los componentes para fabricar la medicación in situ.

Nuestro primer movimiento, además de ayudar a erradicar la enfermedad, potenciaba la labor e implicación de muchas personas: desde España enviamos los componentes y el utillaje necesarios para que el medicamento fuera fabricado in situ y a medida.

Segunda fase: pasar el testigo al personal local y becar a jóvenes sanitarios.

Motivado también por las restricciones pandémicas, el proyecto pasó a ser gestionado, al 100 %, por personal local, produciendo y suministrando la medicación para la sarna a los centros de la zona. Además, empezamos a becar a jóvenes en sus estudios sanitarios.

Llega la tercera fase: un equipo que no conoce fronteras.

Esta fase la protagonizan, definitivamente, las personas.

Y es que los resultados de nuestra implicación no solo se miden en el número de cápsulas elaboradas y de centros visitados; se miden por el enorme número de personas curadas y la increíble cantidad de personas implicadas. UN EQUIPO EN MAYÚSCULAS:

LOS QUE TUVIERON LA IDEA. Nuestro equipo está formado por personas con capacidad para ver más allá. Durante ese viaje a Malawi, y en combinación con el Padre Fernando, director de la Misión de Benga, Montse Martí tuvo la certeza de que esa petición de ayuda podía ser algo mucho más grande. Tenía razón. Y cuánta.

LOS QUE HACEN REALIDAD ESA IDEA. Después de la visión inicial… hay que bajarla al día a día. Aquí aparecen nuestros coordinadores de equipo; ellos se encargan de gestionar el equipo humano y los recursos, además de organizar las diferentes acciones.

Tengamos en cuenta que su labor no es fácil. El proyecto convive con una realidad del país difícil; la capacidad y voluntad de las personas se suele ver limitada por la falta de recursos. Así, en este entorno, el trabajo de nuestros colaboradores de crear equipo reforzando las relaciones es fundamental para el éxito del proyecto.

LOS QUE SE BENEFICIAN DE ESA IDEA. Las personas son el motor, el motivo, de todo lo que hacemos. Y nuestra tarea consiste en promover su desarrollo creando lugares de trabajo, formándoles en estudios superiores o liberándolos de una enfermedad como la sarna.

Es decir: trabajo, educación y salud. Son necesidades básicas, los pilares de una vida digna. Y son también el objetivo de nuestra colaboración con Stop Sarna.

Y, si miramos más allá, solo cuando se tienen estas necesidades básicas cubiertas podemos entablar relaciones personales sanas y duraderas, relaciones sociales, espíritu de comunidad… trabajo en equipo.

Hemos conseguido formar un equipo local fuerte -que es la tendencia  de futuro en cooperación- que, además, se siente parte del equipo MartiDerm.

Estamos satisfechos: nuestra obra social trabaja para las personas y consigue resultados. Cuando además forma equipos que comparten valores es un motivo de celebración y orgullo para todos.

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