La comida, la gasolina del deportista.

La comida, la gasolina del deportista.

Si practicas deporte seguro que más de una vez te has hecho las siguientes preguntas: ¿tengo que comer antes o después de entrenar?, ¿qué cantidad?, ¿cuánto tiempo antes?, ¿cuánto tiempo después? Y por supuesto, una de las preguntas estrella: ¿qué como?

Antes de contestar a ninguna de ellas debemos tener clara una máxima: para hacer deporte hemos de encontrarnos bien. Es decir: si nos encontramos mal no es aconsejable hacer deporte.

Eso significa que debemos tener una alimentación sana y completa antes, durante y después del deporte.

El número ideal de comidas al día, seamos o no deportistas, son 5. Desayuno, segundo desayuno, comida, merienda y cena. Y la cantidad debería ir disminuyendo a lo largo del día.

En el caso de los deportistas se debe asegurar una ingesta del 50-60 % de hidratos de carbono (verduras, legumbres, frutas y frutos secos); un 15-20 % de proteínas animales (pechuga de pavo y pollo), pescados azules (atún, sardinas y caballa) y blancos (lubina y dorada), huevos,  cordero, conejo y proteínas vegetales (lentejas, garbanzos y quinoa); y un 25-30 % de grasas (aceite de oliva, pescados azules, aguacate, frutos secos, etc.).

No existe una norma cerrada. Depende del deporte que practiquemos, de nuestro estado actual, de lo que deseemos conseguir o incluso de la época del año.

A modo orientativo podemos decir que:

Antes del deporte:

Hacer una comida rica en verduras, frutas o cereales, entre dos y cuatro horas antes de realizar un ejercicio de intensidad moderada a alta.

Después del deporte:

Es recomendable consumir hidratos de carbono con alto índice glucémico junto a una pequeña cantidad de proteínas (por ejemplo: yogur con avena, pan con pavo o queso fresco con membrillo).

Ya lo decía Hipócrates: “Que la comida sea tu alimento y que tu alimento sea tu medicina.” Esta gran verdad también significa que, si se lleva una adecuada alimentación, no es necesario utilizar suplementos, aunque se pueden recomendar en entrenamientos de gran intensidad o tras esfuerzos extenuantes.

En definitiva, somos lo que comemos. Pero en MartiDerm defendemos que también somos lo que pensamos, lo que sentimos, lo que deseamos y lo que nos cuidamos. Pura armonía. Actitud #SmartAging.

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